viernes 30 de mayo de 2008

Vuelve la "fiebre amarilla"


Así es, amigos; la "fiebre amarilla" ha vuelto. Todos aquéllos que, como un servidor, pasaron por interminables madrugadas de la mano de Ramón Trecet primero, y de Andrés Montes+Antoni Daimiel después, sois de los que, también como yo, habéis disfrutado de aquéllos legendarios Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, James Worthy, A.C. Green, Byron Scott...y de los igual de legendarios Larry Bird, Kevin Mc-Hale, Robert Parish, Danny Ainge y Dennis Johnson. Esos duelos Lakers-Celtics nos hicieron amar el baloncesto; en mi opinión, nunca se ha vuelto a jugar al baloncesto con tanta belleza como entonces.

Y el tiempo pasa, y los Celtics han vivido una larga travesía del desierto, que está a punto (con permiso de los Pistons, otro equipo con leyenda propia: Isiah Thomas, Joe Dumars...) de terminar con su llegada a la Final.

Allí les esperan ya mis Lakers. Mis Lakers de Magic (en mi opinión, el más grande que ha habido, y habrá jamás, jugador de baloncesto), que ahora tienen otra "magia". El más veces nombrado "heredero" de Michael "Air" Jordan, que trata de escribirse su propia leyenda en la NBA. Y lo está haciendo, qué duda cabe, camino del que sería su 4º anillo de campeón, con su MVP recién adquirido, con sus récords anotadores...y con la razón de este "articulillo" que me estoy marcando. Pau.

Pau Gasol. Ante todo, no lo olvidemos, español. El primer español en ganar el título de "Rookie del Año" (mejor novato). El primer español en ser convocado para el "All Star Game" (partido de las estrellas). Y ahora, el primer español que va a jugar, como titular intocable, la Final de la NBA. Y, quién sabe, por qué no, ganarla.

En este país, si se nos pudiera definir por una característica, no dudo que podría ser la envidia. Tenemos una envidia atroz de cualquier paisano que triunfe, da igual si es por las malas o por las buenas. Y, en deporte, esa "cualidad" se dispara a límites insospechados. Ahí tenemos a Fernando Alonso, sobre todo.

Sin embargo, parte de esa "envidia" se debe al desconocimiento. Y es que España es una fuente inagotable de campeones de la Champions League que no han jugado al fútbol en su vida, campeones de la NBA en la Playstation, ganadores de cuartos de final en Eurocopas, Mundiales, etc...de partidillo de los viernes.

Yo disfruto de un partido de basket de videojuego como el que más, sobre todo después de entrenar 2 veces por semana a equipos alevines (ahora mismo, estoy descansando ;)), y de jugar yo mismo 4 horas semanales al basket de lunes y miércoles, y de haber visto más partidos en mi vida, eso seguro, que Aíto García Reneses, nuestro Phil Jackson particular (al menos, en mi opinión). Así que, para los que dicen que Pau no defiende, que es blando, no les voy a aburrir con estadísticas. Sólo les daré una, mi pequeña aportación a lo que ha hecho Pau para ayudar a Kobe a volver a ser campeón, para ayudar a los Lakers a acrecentar su leyenda: 38.5%, 36.8%. Son los porcentajes en tiros de campo de un tal Tim Duncan , al que Pau ha defendido en la mayoría del tiempo, en los dos últimos partidos.

Animo Pau. 4 victorias más, y ya nadie podrá toserte nunca más.